domingo, 2 de febrero de 2014

Evo multiplicó su seguridad en ocho años de Gobierno

Era el cuarto lunes de 2006. Evo Morales ingresa a Palacio Quemado a las 5:00. Era su primer día de trabajo como mandatario. Entró con poca escolta, incluso llegó a pie a plaza Murillo. Su entorno cercano —dirigentes sindicales y compañeros de campaña— era su fiel seguridad. No confiaba en los uniformados de la Casa de Gobierno, por lo que ellos tenían poco acercamiento con el jefe de Estado. Ese 23 de enero, un día después de jurar como presidente, empezó su susceptibilidad. No tenía confianza en los policías de Palacio, los veía como infiltrados.
Pero de a poco creó confianza, ya que el rótulo de jefe de Estado lo obligaba a contar con un equipo de resguardo. Hoy, a ocho años de ese día, el sistema de seguridad del mandatario cambió drásticamente: multiplicó su seguridad, aspecto que para unos es idea de su entorno y para otros una estrategia necesaria. Sus detractores dicen que perdió su humildad y que olvidó su política de austeridad.
Hace 25 años era imposible ver a Evo rodeado de seguridad. En esa época —cuando era dirigente cocalero— se lo veía andar por las calles con total normalidad. La situación no cambió cuando ingresó al Parlamento, en 1997. Humilde. Ese es el concepto que manejan de él sus allegados, que para unos cambió y para otro no.
El exvocero del mandatario Alex Contreras comenta que Morales, en sus dos primeros años de gestión, no tenía confianza en la guardia presidencial. Es más, lanza una anécdota. Cuando descubrió que la CIA tenía una oficina en Palacio se puso furioso. No dudó en tildar de infiltrados a los policías que trabajaban ahí. Es por eso que decidió, comenta Contreras, que sus allegados que le acompañaron en la campaña sean su protección íntima. Luego, al jefe de Estado se le ocurrió crear una “guardia sindical” para que lo proteja. No tuvo éxito.

La primera escolta
En esa época, Morales contaba con un círculo de seguridad de al menos 15 policías que rotaban en turnos, tenía un vehículo blindado (marca BMW) y el avión 001 de la FAB, un ‘Sabre’ 60 Sabreliner, que lo transportaba al interior. Para viajes al exterior, se prestaba naves de Venezuela. Hoy, esos equipos fueron desechados y se adquirieron aparatos de última tecnología. Además, triplicó su personal de seguridad.
El expresidente Jaime Paz Zamora dice que la seguridad presidencial de Morales “no se puede comparar” con la que él tenía cuando fungía de mandatario. Recuerda que tenía 15 policías en su entorno que dividían su trabajo en turnos, un avión presidencial y dos vehículos blindados. Rememora que cuando salía de Palacio solo había una motocicleta delante del BMW serie seis y una vagoneta que iba por detrás.
La seguridad de Evo está en manos de la Policía. Según una fuente policial, cada 15 días se someten a pruebas para valorar, sobre todo su condición física.

Dos anillos de seguridad
Los policías se encargan del primer anillo de seguridad, más conocido como “anillo móvil de protección”. Hay un segundo anillo, que se dedica a la protección de la infraestructura donde el mandatario cumple funciones o radica. Este grupo está a cargo de las Fuerzas Armadas.
La fuente revela que en la actualidad son cerca de 70 uniformados quienes comprenden el personal de seguridad de Morales. Estos están divididos en al menos cinco grupos, dice.
El personal de seguridad de Evo pasa cursos sobre terrorismo, seguridad de diplomáticos, manejo de armas (tiro policial) y son constantemente evaluados sobre su condición física. Muchos de ellos fueron capacitados en Venezuela y Cuba.
La decisión para reforzar la seguridad presidencial se dio en 2007. Morales no solo ordenó reforzar su personal, sino también adquirió más armamento, esto por los conflictos que se registraron en ese tiempo.

Leonilda Zurita es una de las allegadas al mandatario. Ella comenta que a Morales “no se le subieron los humos” y que sigue siendo el líder humilde de la década del 90. Dice que la guardia que tiene es necesaria por el momento de cambio que vive Bolivia.
Evo cambió todo el aparato de seguridad. Adquirió un nuevo avión presidencial, un Dassault Falcon 900EX de $us 38 millones y que fue reacondicionado con 103 dispositivos de seguridad; un helicóptero presidencial bimotor de $us 5,5 millones; y cinco vehículos blindados en un valor de $us 900.000, el motorizado presidencial es un Lexus LS460L, que costó Bs 2.018.000

CLAVES

INFLUENCIA DE ALLEGADOS
Alex Contreras considera que el entorno del presidente Morales le mete presión para adquirir los aparatos bajo el concepto de que su vida corre riesgo.

JUSTIFICA LA COMPRA
El ministro Juan Ramón Quintana justificó la compra de la caravana de vehículos. Dijo que la vida del mandatario está en riesgos por los cambios en Bolivia.

LA GUARDIA SINDICAL
La guardia sindical que creó el mandatario en 2006 no tuvo éxito en las capitales. Esta seguridad se instala cuando Morales viaja al área rural.

PERCANCE DE MESA
Carlos Mesa sufrió un percance con el viejo avión presidencial. Viajó a Panamá y el vidrio delantero de la nave se quebró. Regresó en un avión panameño.

EL VICEPRESIDENTE CUENTA CON TRES VEHÍCULOS, DOS DE ELLOS SIRVEN DE ESCOLTA
Álvaro García no goza de mucho resguardo policial. Para movilizarse tiene tres vehículos, dos de ellos escoltas. Estos motorizados son de marca Toyota Land Cruiser Prado, que por un momento eran superiores a los que tenía el presidente Evo Morales.

Sobre el personal de seguridad, el vicepresidente goza de un pequeño equipo de confianza. Un teniente coronel es el jefe de la guardia y es quien lo acompaña desde que el Movimiento Al Socialismo (MAS) llegó al poder.

Por lo general, son cuatro policías quienes acompañan a García cuando visita actos públicos de entrega de obras o cuando participa de alguna reunión.
Una fuente reveló a este medio que su esposa, la periodista Claudia Fernández, tiene una vagoneta Toyota Land Cruiser a su disposición para sus actividades diarias.
Es normal ver a García caminar por la calles, sobre todo cuando sale de Palacio Quemado prefiere bajar a pie las dos cuadras que divide la plaza Murillo con el edificio de la Vicepresidencia. En ese trajín, un policía va delante de él y otro vigila por detrás.

Los ministros tienen un edecán a su disposición. Las autoridades gozan de un vehículo público, que en su mayoría son vagonetas Nissan Patrol. Algunos, como Carlos Romero y Rubén Saavedra, tienen seguridad policial que están vestidos de civil. Por lo general, son dos agentes.

HORA A HORA

LA SEGURIDAD PRESIDENCIAL DE LOS MANDATARIOS DEL HEMISFERIO
Existen casos que llaman la atención. Barack Obama es el presidente que goza de más seguridad. Al contrario, José Mujica es muy austero.

Dilma Rousseff tiene tres aviones a disposición; uno es para viajes al exterior
El Gobierno brasileño cuenta con una buena variedad de aeronaves para uso presidencial, incluido un avión para vuelos internacionales y otros dos para uso nacional. La aeronave de uso externo la adquirió Lula Da Silva en 2005, es un VC-1A- Airbus A319 CJ con una autonomía de vuelo de 8.500 kilómetros.

Una ‘bestia’ transporta a Barack Obama
El servicio secreto, que es la guardia de Barack Obama, llama “La Bestia” al Cadillac DTS que lo transporta. Este motorizado pesa 6.803 kilos y cuesta $us 382.000.

José Mujica es el mandatario másaustero del hemisferio
José Mujica, presidente uruguayo, es el mandatario más austero del mundo. Evitó transportarse con el vehículo presidencial y prefiere manejar su ‘peta’ Volkswagen por las calles de Montevideo. Para viajes aéreos, el jefe de Estado tiene un pequeño Cesna 414.

ANÁLISIS

Un jefe de Estado necesita todo tipo de seguridad
MARCELO SILVA - POLITÓLOGO
En el marco conceptual, todo jefe del Estado tiene que tener el cuidado necesario a su investidura, y el presidente de Bolivia es un jefe de Estado que precisa tener todos los elementos de seguridad necesaria. En ese sentido, indudablemente se marca la necesidad de, no solamente de adquirir vehículos o tener instrumentos necesarios de seguridad, sino también contar con el personal adecuado y entrenado que se convierta en seguridad del primer mandatario. Esto es en plano absolutamente conceptual.

Hay que reconocer que nace la susceptibilidad de la compra de aviones, de autos blindados, de helicópteros, de la mayor cantidad de recursos destinados a la seguridad que ya tiene el presidente, que parece ser efectiva, ya que nunca tuvo algún tipo de incidentes que haya puesto en riesgo su vida, pero la compra muy ostentosa de equipos de seguridad marca la susceptibilidad, ya que indudablemente esta adquisición corresponde a un proceso electoral. Incluso las compras de aviones que trasladarán a ministros y al vicepresidente podrían utilizarse de manera muy significativa en la campaña electoral.

Debemos preguntarnos si es que los candidatos de oposición tendrán la misma capacidad de seguridad y movilización y si es que estos medios, que son bienes públicos, serán utilizados en campaña electoral. Finalmente, estos gastos de alguna manera contradicen las políticas de austeridad que el mismo Gobierno enarboló hace muchos años y que fue bandera de campaña electoral. Conceptualmente es adecuado, pero los otros factores también pesan

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